Mostrando entradas con la etiqueta fallas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fallas. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de febrero de 2025

Espacios Nautalia 360, carteles de la Feria de Fallas 2025



 Valencia, España

Espacios Nautalia 360, empresa gestora de la Plaza de Toros de Valencia, ha anunciado los carteles de la Feria de Fallas 2025, el ciclo taurino, que se celebrará del 8 al 19 de marzo.

Los carteles de la Feria de Fallas son los siguientes

Sábado 8 de marzo. 17.00 horas. Novillada con picadores. Novillos de Talavante para Aarón Palacio, Marco Pérez y J. Alberto Torrijos.

Domingo 9 de marzo. 17.00 h. Novillada sin picadores. Novillada de José González para Marco Polope, Nicolás Cortijo, Daniel Fuentes, El Mosti, Clovis e Ignacio Garibay.

Jueves 13 de marzo. 17.00 h. Novillada con picadores. Novillos Fuente Ymbro para El Mene, Javier Zulueta y Simón Andreu.

Viernes 14 de marzo. 17.00 h. Corrida de toros. Toros de El Parralejo para Miguel Ángel Perera, Paco Ureña y Fernando Adrián.

Sábado 15 de marzo. 17.00 h.
Corrida de toros. Toros de Victoriano del Río / Toros de Cortés para Talavante, Andrés 
Roca Rey y Alejandro Chicharro (alternativa).


Domingo 16 de marzo. 12.00 h. Corrida de rejones matinal. Toros de Fermín Bohórquez para Rui Fernandes, Diego Ventura y Lea Vicens.

Domingo 16 de marzo. 17.00 h. Corrida de toros. Toros de Jandilla / Vegahermosa para Manzanares, Andrés Roca Rey y Tomás Rufo.

Lunes 17 de marzo. 17.00 h. Corrida de toros. Toros de Juan Pedro Domecq para Castella, Daniel Luque y Emilio de Justo.

Martes 18 de marzo. 17.00 h. Corrida de toros. Toros de Puerto de San Lorenzo / La Ventana del Puerto para Manzanares, Talavante y Juan Ortega.

Miércoles 19 de marzo. 17.00 h. Corrida de toros. Toros de La Quinta para Román y Borja Jiménez, mano a mano.


A estos espectáculos se suman tres festejos populares. Una desencajonada y especial bravura Arriazu con sus mejores toros y capones que se celebrará el viernes 14 de marzo (22.00 h.); el sábado 15 de marzo tendrá lugar un concurso de recortadores (11.00 h.) y un Encuentro Internacional de Tauromaquias (22.00 h.).

Se anuncia, al mismo tiempo, la tradicional novillada que se celebrará con motivo de la Virgen de los Desamparados, incluida dentro del abono de fallas:

Sábado 10 de mayo. 18:30 h. Novillada con picadores. Novillos de Casa de los Toreros para Borja Escudero, Alberto Donaire y Nacho Torrejón.


jueves, 26 de marzo de 2020

LOS HERMANOS LUIS MIGUEL Y PEPE DOMINGUÍN, ESPECTADORES MANO A MANO.










 Por; Luis Muñoz Palomo

REFRÁN TAURINO.

Cuídate del toro por delante, de la mula por detrás y de la suegra por todos lados.

LOS HERMANOS LUIS MIGUEL Y PEPE DOMINGUÍN, ESPECTADORES MANO A MANO.

Ocurrió en Málaga, plaza de la Malagueta, los hermanos Luis Miguel y Pepe Dominguín fueron a ver a los novilleros Litri y Aparicio. El tercer novillo saltó la barrera y se metió por un portón entreabierto. Los dos hermanos que estaban en el callejón cogieron un capote cada uno y salieron detrás del novillo que se encontraba en un pasillo interior de la plaza. Ante el llamamiento irresponsable de algunos espectadores el novillo se metió por un vomitorio en el tendido. Cuando los dos toreros de paisano, se situaron cerca del bicho, la Guardia Civil preparada, le gritaron los dos hermanos que no dispararán. Por fin después de una peripecia de Luis Miguel que pudo acabar en una auténtica tragedia, el animal a la altura del portón por donde había huido del ruedo, saltó de nuevo al redondel, llevándose por delante a una joven a la que fracturó una Clavícula. Se daba la circunstancia de que aquella joven con mucha casta y gran aficionada, se casaba el día siguiente por la mañana, y por la tarde, vestida de novia y con escayola en la Clavícula estaba sentada en la misma localidad que tenía el día anterior, recibiendo el brindis de los dos hermanos Dominguín en uno de sus toros.
Los novios abandonaron el banquete para asistir a la corrida de toros y volvieron con dos orejas.

MANOLETE Y EL SOMBRERO DEL VIAJANTE CATALÁN.

Manuel Rodríguez Sánchez “ Manolete “ tomó la alternativa con veintidós años, todo un chaval con ganas de pasárselo bien y ocurrió en Córdoba, una noche de invierno después de tomar unas copas con sus amigos de la infancia, al pasar por la Plaza de San Miguel, templo donde el torero fue bautizado, vieron pasar a un señor bajito y con sombrero. A Manolete le hizo gracia el sombrero, se lo quitó para ponérselo él y todos corrieron alrededor de la Iglesia. El hombre siguió al grupo sin alcanzarlo gritando:
¡ Sinvergüenzas ! Ellos muertos de risa escondidos en un portal, lo veían pasar desorientado hasta que dieron por terminada la broma. Salieron del escondite, Manolete se acercó al señor:
Amigo, tome usted el sombrero y disculpe. Créame que solo ha sido una broma ¿ Sabe Usted quien soy ? Acalorado contestó el señor ¡ Ustedes lo que son es unos sinvergüenzas ! Soy Manolete, el torero. El hombre, que resultó ser un agente comercial de Barcelona que se alojaba en el hotel Simón, contestó malhumorado:
¡ Usted que va a ser Manolete ! ¡ Usted es un gracioso ! El torero acercándolo a un farol de la plaza, le dijo:
¿ Se convence ? Al descubrirlo aquel hombre, loco de alegría, no daba crédito a lo ocurrido, Manolete se volvió a disculpar en repetidas ocasiones, todos rieron la broma y se citaron para desayunar al día siguiente y Manolo, acordándose de su amigo el del sombrero, le brindó en la temporada siguiente un toro en La Monumental de Barcelona, encontrándose el viajante en una barrera cuya entrada había sido regalada por el diestro cordobés.


sábado, 23 de noviembre de 2019

JESÚS ENRIQUE COLOMBO ESTRENA APODERADO




JESÚS ENRIQUE COLOMBO ESTRENA APODERADO

Colombo y Nacho de la Serna firman un contrato de apoderamiento por tiempo indefinido.






sábado, 16 de marzo de 2019

El Huracán de los Andes abre la puerta grande en Valencia



Andres Roca Rey abre la puerta grande con dos elegantes faenas muy celebradas por el público siendo esta la sexta consecutiva en Valencia, cortando tres orejas con dos faenas coronadas con su quietud, arrojo, imaginación, creatividad, dominio y su pisar los terrenos del toro resultan un cóctel explosivo, sin la menor inquietud, hoy llevó sus dos faenas hasta el aviso y más allá.  



Su actuación en las Fallas 2019 no fue ni de lejos la mejor de las que ha protagonizado en Valencia. Pero supo darle importancia a cuanto hacía y ganarse la admiración del respetable publico.



Ficha del festejo;
Plaza de toros de Valencia. 
Sexta de la Feria de Fallas. 
No hay billetes. 

Toros de Victoriano del Río – Toros de Cortés (3º y 6º)

El Juli, silencio y silencio.
Roca Rey, oreja tras aviso y dos orejas tras dos avisos.
Jesús Chover, vuelta al ruedo y palmas tras aviso.



miércoles, 8 de abril de 2015

Curro Romero Lopez por Carlos Barraza


CURRO ROMERO

AFORTUNADAMENTE HUMILDE COMO LOS GRANDES. DE CAMAS, DE SEVILLA, DE LA GIRALDA, SU MATADERO, EL GUADALQUIVIR, LA MAESTRANZA.
II
CURRO, CARÁCTER DE INFANTE ETERNO, RECORDADA CON CARIÑO, LAS FATIGAS HACIENDOTE FUERTE, DE MADRE GENIAL, CON MUCHA GRACIA, PASTORCITO,PORQUERO EN EL LEJANO CAMPO ANDALUZ, ENCANTO DE NOBLEZA PURA MORDIDO POR EL DUENDE, AMIGO DE CARACOL, DE LA FARAONA, DE ORSON WELLS, DEL PICOCO, DEL CAMARON.
III
EL ARTE NO PUEDE EXPLICARSE, SOLO SENTIRSE, TU MAESTRO NUNCA TE TRAICIONASTE NI A TI MISMO, NO TENIAS MIEDO DE SENTIR EL MIEDO COMO YA SE DIJERA, TORERO SEVILLANO DE PROFUNDA RELACION PASIONAL CON EL TORO, QUE VA A LA MULETA REFLEJANDO TODA ESA BELLEZA DE TU TOREO MACIZO, HONDO, SIN PAR, EN LA MAESTRANZA POR LA PUERTA DEL PRINCIPE Y EN LAS VENTAS POR LAS CALLES MADRILEÑAS.
IV
CUANDO CURRO ROMERO TOREA COMO EL SIENTE, PERFUMA, FASCINA, ESTREMECE CON ESE TOREO DE TEMPLE A MEDIA ALTURA QUE DIFICIL ES SUMAMENTE.
ESE ES TU TOREO, AL CIELO CON EL, EN TUS BRAZOS, EN TU ALMA, EN TU EMPAQUE, EN EL ADEMAN, EN LOS REMATES, ESTA EL CANTE JONDO DE MARCHENA, DE FOSFORITO Y OTROS DE OTROS CORTES, DE FARINA, DEL ARCANGEL, LA SAETA DE LA VIRGEN, EL CRISTO AGONIZANTE QUE NO MORIRÁ NUNCA, COMO TU TORERIA, RARO DIESTRO DE TERNURA EN LA DIESTRA Y EN LA ZURDA MANO.
V
TORERO NO SOLO DE LOS BARRIOS DE CAMAS, SINO DE TODOS LOS BARRIOS TOREROS DEL MUNDO, DE LOS MALETILLAS QUE SUEÑAN CON TU ÉXITO EN EL TOPE DE LOS TRENES VIAJANDO TODO EL DIA LOS CAPOTES REMENDAOS Y PRESTADAS LAS ZAPATILLAS AL DECIR DE FEDERICO.
MAESTRO CURRO SI USTED SE PRODIGARA A MENUDO NO SERIA EL CURRO NUESTRO DE ESPLENDOROSA TAUROMAQUIA INSPIRATIVA QUE LA TENEMOS QUE BEBER A CUENTAGOTAS, ALLÍ SU MISTERIO, ALLI SU ENCANTO, ALLÍ SU IMPERIO, ALLI REUNIDO TODO EL TABLADO FLAMENCO CON LOS TACONES DE ANTONIO POR DELANTE.
VI
¡CURRO! NI EN LA PAÑOLETA
NI EN LA MAESTRANZA
NI EN LAS VENTAS MADRILEÑA
NI EN LA BILBAINA PLAZA
NINGUNA FAENA COMO LA DE ACHO, LA DE LIMA LA DEL 60 EN EL TENDIDO DE SOMBRA, ABRIENDO EL COMPAS CON LENTITUD AMOROSA, JUGANDO LOS BRAZOS.
ALLI ESTAN HASTA HOY EN SU ARENA LAS CINCO VERÓNICAS CASI SIN ENMENDARTE, EN ESE INSTANTE SE CITO, TEMPLO Y MANDÓ COMO LOS ANGELES CON LA MÁS EXQUISITA PUREZA TORERA, SÓLO BASTÓ AQUELLO PARA SEGUIR EVOCANDO ESA EFEMÉRIDES. QUE YA VA PARA LOS 53 AÑOS, ESA MEDIA CUANTO DURA, ALLÍ QUEDÓ CON TU CORTO CAPOTE, TU ELEGANTE TRAJE BLANCO Y PLATA DE CABOS NEGROS, LAS TRES SERIES DE NATURALES INTERMINABLES, DE ENSUEÑO.
ALLI ESTAN LAS DOS OREJAS Y EL RABO A HOMBROS EN LA PERUANA PLAZA CON SU SABIO SILENCIO, ESTUPEFACTA DE TANTO ARTE VER, ESTRUENDOSA DESPUES DE LA GENIALIDAD Y DE ESCAPULARIO TU TARDE.
¡CURRO! DE CAMAS
¡CURRO DE SEVILLA!
¡CURRO DE ESPAÑA!
¡CURRO DE LAS ANTIGUAS FRAGUAS GITANAS!
¡CURRO! ¡CURRO ROMERO!




CARLOS BARRAZA




---------------------------------------------------------------------------------------------------------------

(Francisco Romero López; Camas, 1933) Torero español que destacó por su lidia de gran belleza plástica, pese a la irregularidad de sus actuaciones. Curro Romero vistió el traje de luces por primera vez en 1954 en la pequeña plaza de toros de La Pañoleta (Sevilla), y apenas quince días después hizo su debut en un festejo con picadores. Tras tomar la alternativa en Valencia en 1959 de manos de Gregorio Sánchez, protagonizó un sonoro triunfo en la Feria de Abril de Sevilla de ese año y, con la confirmación de su doctorado, fue incluido en el escalafón superior del toreo.

sábado, 29 de marzo de 2014

El arte se pone a prueba de muerte




Acercarse a la fiesta de los toros es en primer lugar, abandonar en parte este mundo. El planeta de los toros es, efectivamente, un espacio especialísimo de la cultura española, universalmente difundido, confundido y mal interpretado hasta la saciedad, de tal modo que para el neófito, adentrarse en una plaza de toros es penetrar en un mundo desconocido y casi incomprensible, donde parece que no ocurre otra cosa que la persecución de un bello animal hasta su muerte.

Ofrecer a cualquier persona mínimamente interesada en la fiesta una visión siquiera somera de lo que es en realidad es una tarea compleja, más aún, quizá, si quien se acerca a los toros lo hace desde otra lengua y otra cultura. En estas páginas vamos a intentar asomarnos a ese mundo e invitar a quienes enseñan la cultura y la lengua españolas a que hagan que otros puedan adentrarse en este extraño planeta. O cuando menos puedan llegan a intuir por qué quienes viven en él no están dispuestos a abandonarlo. Nuestra intención, por tanto, es ofrecer una serie de materiales y pistas que puedan ser aprovechados y profundizados. No vamos a negar que todo lo que sigue no pretende descubrir nada, al contrario, tan sólo pretende, repetimos, ofrecer una modesta guía al visitante que llega de lejos.

La fiesta de los toros es sencilla y compleja a la vez. Muchos de los que contemplan por primera vez una corrida de toros abandonan a su término la plaza decepcionados, aburridos, incapaces de comprender las reacciones del público habitual de estos festejos. Muy probablemente esta reacción se debe a los condicionantes a que actualmente está sometida la fiesta de los toros. Por un lado está la ingénita complejidad de sus leyes y ritos, por otro los sentidos ancestrales de esta fiesta de raíces milenarias, pero también, y a ellos vamos antes de empezar a explicar la fiesta, los prejuicios y tópicos que sobre las corridas de toros se han cernido desde hace un par de siglos.

No todos los españoles tienen en su armario un traje de luces, ni viven en un estado propio de los protagonistas de la ópera Carmen, de Prospero Merimée. Valor, arrojo, temeridad del torero, exhibicionismo machista de latin-lover y, por otro lado, la crueldad de la fiesta, la tortura al animal libre, empañan y deforman el sentido de las corridas de toros. Quien acude a la plaza, visitante extranjero o incluso nativo español, puede hacerlo, a veces de forma inconsciente, con el ánimo de comprobar estos tópicos, y puede que con la esperanza de contemplar un accidente del torero, que caiga herido por un toro, o que sortee el peligro en el último instante, para vivir el momento de emoción en el que creen que consiste la fiesta. Y nada más. Y tanto unos como otros, también el español neófito, que no por ser nativo del planeta de los toros tiene garantizado entender la fiesta, intuyen, comprueban en seguida, que las corridas de toros son algo más, pues esos momentos no se dan siempre, y el público entendido parece valorar y esperar otras cosas que ese instante de peligro.

Conviene por tanto aclarar ciertas cuestiones previas, quizá redundantes para un español, aunque no sea un gran aficionado a los toros, pero esenciales para plantear la explicación de los toros en su justa medida y evitar las distorsiones hacia el tópico. La primera pregunta a la que debe responderse, mucho antes de explicar qué hacen toro y torero en la arena de la plaza es: ¿qué vienen a ver los aficionados?

La respuesta a semejante pregunta debe deshacer los principales prejuicios con respecto a la fiesta. En primer lugar cabe reparar en las palabras y expresiones con las que se conoce la fiesta en otras lenguas: bullfighting en inglés; Stierkampf, en alemán; stieregevecht, en holandés y combattimento col toro, en italiano (aunque también existe torear). En todas estas expresiones aparece el verbo equivalente al español luchar. Literalmente se pueden traducir como ‘lucha con el toro’ (por cierto que el francés se acerca algo más al español, pues admite course de taureaux, traducción casi literal de corridas de toros). De este modo, ya en la denominación aparece una inexactitud importante. Las fiestas de los toros fueron en un principio exactamente eso, luchas con el toro. Sólo a partir de su celebración en plazas construidas a propósito para celebrar espectáculos taurinos tuvo lugar la evolución que ha dado lo que es hoy la fiesta: un espectáculo en el que la lucha entre hombre y animal subsiste, pero ha quedado relegada ante otros valores. Hoy en día lo que empezó como combate ha dado lugar a algo casi completamente diferente. Hay que tener en cuenta esta evolución si se desea mostrar correctamente el sentido de la fiesta. De otro modo, si nos quedamos en la superficie del enfrentamiento entre hombre y animal difícilmente podremos hacer ver la verdadera riqueza de la fiesta.

En español usamos la expresión corrida de toros, expresión que contiene aún la idea de enfrentamiento, lucha, y fiesta de los toros. La palabra fiesta recoge mejor lo que realmente contemplamos en la plaza. Lo que allí sucede podemos describirlo y entenderlo en términos de fiesta, en su sentido antropológico: celebración de la comunidad y al mismo tiempo acto ritual, cargado de significaciones que afectan a la vida de la comunidad que participa en la fiesta. La celebración es también espectáculo en su sentido más teatral. En la plaza de toros tiene lugar una obra de teatro, con unos protagonistas y un argumento perfectamente definidos. Una obra de teatro en la que se ventilan temas tan hondos y graves como la relación del hombre con los ciclos de la vida y la muerte, o el enfrentamiento eterno entre naturaleza, razón, pasión, etc. Por la misma naturaleza de la fiesta, es la corrida de toros un espectáculo teatral especial, pues en ella la representación se tiñe de verdad, saltando, de forma fascinadora, poderosa, la barrera de lo que es verdad y mentira. En los toros sólo es admisible torear con "verdad", sin fingir, paradójicamente, sin escamotear la enjundia de lo que se está tratando delante del toro. No es un espectáculo deportivo, y sin embargo está muy cerca de serlo en la misma idea en que hoy en día pueda considerarse un deporte la caza. No obstante, es un espectáculo lejos de los deportes competitivos, en los que interesa, por encima de todo, ganar. El toreo está, inevitablemente, más cerca del arte: no importa tanto vencer sobre el toro, sino hacerlo de una determinada forma, de una forma que tenemos que calificar, a falta de otra palabra mejor, artística. El espectáculo de los toros es, naturalmente, danza, pues la danza es en el fondo el lenguaje del toreo. Lenguaje del cuerpo del torero y el toro, que deben moverse de forma armoniosa, acompasándose el uno y el otro alrededor de la estela efímera de la muleta o el capote que agita el hombre ante la cara del animal. Y como el toreo es danza, la música es un elemento importante: los pasodobles populares que amenizan la espera antes de la salida del inicio del espectáculo y que adornan las mejores faenas, a veces exigidos a gritos por el público. Un público que entiende que la danza no puede ser muda, aunque ya José Bergamín hablara de la música callada del toreo.

¿Qué debe verse en la plaza? ¿La victoria del hombre sobre el animal? Sí y no. Lo que debemos entender es el sentido, repetido una y otra vez, de esa victoria, pues en realidad, la corrida es una representación cuyo final ya conocemos. A la plaza no se va a contemplar el resultado de un enfrentamiento en los términos de un combate que puede decantarse de un lado o de otro. No es la posible derrota del toro lo que debemos valorar, pues el argumento del espectáculo es el camino recorrido hasta llegar a la muerte del toro, inevitable final.

La complejidad de este argumento puede llevarnos a excursiones a terrenos donde la sobreinterpretación de la fiesta puede dar lugar a lecturas metafísicas en el peor sentido de la palabra, pero lo cierto es que resultan evidentes determinados simbolismos de los que los espectadores habituales de la fiesta son más o menos conscientes.

La vida y la muerte, la razón y la naturaleza, lo masculino y lo femenino son los conceptos básicos que intervienen en la fiesta. Por un lado, el triunfo del torero sobre el toro supone el triunfo de la vida sobre la muerte. Remárquese al respecto el simbolismo cromático de los participantes: el torero viste un traje de colores vivos, donde dominan los tonos cálidos y de entre estos el amarillo ("oro" en el argot taurino) y las diversas tonalidades del rojo y el marrón (color "tabaco", por ejemplo), pero también el verde (verde oliva, verde botella); el toro en cambio suele ser de pelaje negro (si bien no son raros los marrones e incluso el blanco). A veces también el traje del torero puede ser en parte negro (color "azabache"). En todo caso el traje del torero se denomina "traje de luces". El torero representa la vida y el toro la muerte, pero también la razón y la sinrazón, respectivamente, o la civilización y la naturaleza. En este sentido, la victoria del torero es un recordatorio de cómo el hombre vence a la naturaleza, impone su razón sobre la misma y la domina para ponerla a su servicio, incluso eliminándola. Pero toro y torero inician una danza en el ruedo. El torero no somete al animal sin más para preparar su muerte, sino que lo hace mediante una danza que no puede calificarse sino como seducción. Existe en el toreo un componente erótico evidente que algunos antropólogos han querido explicar en clave ritual. Según estos estudiosos, el toro, con su fuerza, su bravura, su energía salvaje y libre, simboliza al entrar en la plaza la pujanza masculina, el poder erótico sin dominar, sin socializar, sin ser sometido a las reglas de la sociedad, donde el erotismo se vive dentro de un orden familiar, por ejemplo destinado a la procreación. El torero representa a la comunidad, a la conciencia social de la misma que doma ese instinto para reconducir esa energía en un sentido positivo. El torero al matar al animal adquiere su energía y la transforma para hacerla socialmente aceptable. El espectáculo del toreo se presta, sin embargo, a interpretaciones ambiguas, pues también es posible entender que el torero, al matar el animal, penetra con su espada, símbolo fálico, en el toro, convertido en una simbólica mujer. No en vano el lugar por el que penetra la espada del torero se llama el "ojo de las agujas", es un pequeño espacio con forma de hoyo en lo alto del animal que evoca rápidamente los órganos sexuales femeninos. En todo caso, en la danza del toro y el torero se da un extraño y fascinante juego de seducción, de sorprendentes resonancias, donde amor y muerte parecen unirse misteriosamente, más todavía si la danza se ejecuta con perfección, con armonía.

Como puede verse, el sentido original de lucha del hombre con el toro debe resituarse en la perspectiva de una lucha simbólica de conceptos, por lo que el simple ejercicio de dominio sobre el toro se trasciende hasta lindar con los terrenos del arte, pues el rito ha traspasado su sentido religioso, social, hasta colocarse en el terreno de la representación, es decir, del arte. El aficionado acudirá siempre a la plaza para disfrutar de la destreza con la que se lleva a cabo la representación. El final, por conocido, importa menos, importa el cómo se lleva a cabo todo. Quizá por eso no se torea sino que se interpreta el toreo, como si fuera música. El premio no es la muerte del animal por sí misma, sino que ésta debe ser el lógico colofón a una faena, que así se llama la actuación ante el toro, un colofón que dé sentido a todo lo que se ha hecho antes.

Queda además la cuestión de la supuesta crueldad del trato dado al animal. La fiesta es cruel si se la desprende de su dimensión ritual, en la que el castigo adquiere sentido, si se deja de lado que el animal puede defenderse y que no está permitido que el torero disfrute de ventajas que el animal no pueda contrarrestar, aunque la mayor inteligencia del hombre determine su victoria sobre el toro, y, por lo tanto, la muerte, casi siempre, de éste. No es menos cruel la muerte dada a los animales destinados al consumo de carne, al contrario: éstos jamás serán tratados al nivel de un animal sagrado como lo es el toro. Por otro lado, ningún aficionado acude a la plaza a disfrutar de un espectáculo de tortura, o ensañamiento con un animal. El espectador está situado en otro lado, quizá en esa dimensión donde se cruza rito, misterio religioso y arte, por lo que el supuesto sufrimiento del animal queda trascendido. Y decimos sufrimiento porque, sin rechazar la idea de que exista dolor y sangre en la fiesta, hablar del sufrimiento del toro es un abuso del lenguaje, pues atribuye al animal una capacidad y sensibilidad propias de un ser humano, no de un mamífero con el desarrollo cerebral propio del toro. Sin embargo, y quizá porque la fiesta de los toros no es de este mundo, que diría José Bergamín, no es nuestra misión justificar ni defender, sino mostrar.

El toro cuando sale a la plaza no sabe embestir, el torero es el que debe enseñarle. Torear consiste por tanto, en el dominio del animal.

Fuente: El planeta de los toros

Por: Ricardo Fernández Romero

martes, 11 de febrero de 2014

Andrés Roca Rey, hará el paseíllo en Valencia feria de Fallas 2014



 Andrés Roca Rey, hará el paseíllo en
Valencia feria de Fallas 2014

-Sábado 15 de Marzo (Matinal): Novillada sin picadores de Jandilla y Vegahermosa para Andrés Roca Rey, Aitor Darío "El Gallo" y Jorge Rico.

Los festejos vespertinos de Fallas comenzarán a las 17.00 horas, los matinales del mes de marzo serán a las 11:30 horas y el programado para el mes de Mayo dará comienzo a las 18:30 Horas.

Andres Roca Rey