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miércoles, 8 de julio de 2026

Mariano Ceballos «El Indio»: Gallardía de Lima a Madrid

 


Mariano Ceballos «El Indio»: Gallardía de Lima a Madrid


El 10 de noviembre de 1777, la Plaza de Madrid fue testigo de una tarde histórica. El picador cántabro Juan Gutiérrez “El Montañés” compartía cartel con dos leyendas absolutas del toreo: “Pepe-Hillo” y “Costillares”. Sin embargo, las crónicas de la época y los anales del toreo reservan un lugar de honor para un lidiador de excepción: el indio peruano Mariano Ceballos, conocido como «El Indio».

Ceballos, natural de Lima, conquistó a la afición española por su bizarría, destreza y singular gallardía ante las reses. Su estilo traía el eco de la tradición taurina de "aquellas lejanas tierras" americanas, donde practicaba suertes tan espectaculares como arriesgadas.

Hitos de una Leyenda Olvidada

Inicios y Alternativa: Queda constancia de su impacto en el norte de España tras su actuación en Pamplona el 8 de julio de 1774, plaza en la que terminaría tomando la alternativa un año después, en 1775.

La hazaña de los Sanfermines (1779): Durante las fiestas de San Fermín de 1779, un toro logró escaparse del coso sembrando el pánico. Ceballos, haciendo gala de su audacia y manejo del lazo, logró ensogar y dominar al animal en la zona de la Taconera.

Inmortalizado por Goya: Su pericia fue tal que el mismísimo Francisco de Goya y Lucientes lo inmortalizó en su famosa serie de grabados La Tauromaquia, en la célebre estampa que lo muestra lidiando y matando a un toro a lomos de otro caballo.

El final de un artista: Tras una vida entregada al peligro y al aplauso del público, Mariano Ceballos encontró la muerte a principios del siglo XIX, herido de gravedad en la Plaza de Tudela.


En esta obra, el maestro aragonés capta una de las suertes más insólitas y temerarias que practicaba Ceballos: rejonear o estoquear a lomos de un caballo que no llevaba montura ni bridas (o utilizando técnicas de monta criolla que rompían con el canon rígido del toreo español de la época). Goya utiliza un juego dramático de luces y sombras (claroscuro) para resaltar la tensión del encuentro, el quiebro del caballo y la firmeza del torero peruano en el momento supremo.


2. La litografía de "Los Toros de Burdeos" (1825)

Años más tarde, ya anciano y exiliado en Francia, Goya volvió a recurrir a su memoria taurina y a la figura de Ceballos para experimentar con una técnica nueva en ese momento: la litografía. Creó una pieza magistral titulada «El famoso americano Mariano Ceballos».



En esta obra, el dinamismo es salvaje. Goya retrata al limeño realizando una de las suertes más espectaculares de la tauromaquia americana de los siglos XVIII y XIX: montar a horcajadas sobre un toro bravo mientras, al mismo tiempo, lidia y burla la embestida de otro toro. La composición es enérgica, el trazo sobre la piedra litográfica es grueso y vibrante, transmitiendo perfectamente el alboroto del público en las tablas y la asombrosa agilidad del torero.

Para los historiadores del arte y del toreo, estas piezas de Goya son la prueba definitiva del impacto cultural que supuso la llegada de los lidiadores americanos a la España de la Ilustración, aportando una frescura, una plasticidad y una temeridad que rompieron moldes.

Si ha sido de su agrado, déjame un comentario y compártela.

Gracias, toroperu com.






martes, 11 de julio de 2023

Andres Roca Rey es ya más que monarca de Pamplona

 


Hoy Andres Roca Rey derribó al tercer toro de la tarde de un estoconazo, y la presidenta no dudó en concederle las dos orejas.

El diestro Andrés Roca Rey sale a hombros por la puerta grande de
la Plaza de toros de Pamplona después de cortar tres orejas a sus dos toros en la Feria del Toro de San Fermín, donde su presencia es sinónimo de triunfo, ocho Puertas Grandes en nueve presentaciones en Pamplona, donde ha compartido cartel con Morante de la Puebla y Alejandro Talavante con toros de la ganadería gaditana de Núñez del Cuvillo.

De rodillas pasó por alto al de ‘Cuvillo’, cambiándoselo por la espalda con gran ajuste, solo fue el principio de una faena que levantaria al público  y no perdería el tono ni el interés en los tendidos, pues en los momentos de los embroques reducía su brío, para ganarlo en los remates, quedándose corto y reponiendo. le valió a Andres para imponer su dominio al toro, pasandose las puntas de los pitones por los muslos del torero.

Ante la escasa presencia del sexto y la falta de fuerza en las embestidas Andres intentó afianzar la faena con un toreo largo a media altura antes de levantar al público con un pase de pecho de cabo y rabo, entre los cánticos de la gente, a la figura del peruano, Andres plasmó varios muletazos de mucho temple y mano baja, antes de volver a armar el delirio en la corta distancia. Volvió a manejar el acero con eficacia y paseó una oreja, a pesar de la insistencia del público en la petición del doble trofeo.



Plaza de toros de Pamplona. Séptima de la Feria de San Fermín. 

Lleno de ‘No hay billetes’. 

Toros de Núñez del Cuvillo, 

MORANTE DE LA PUEBLA, silencio y palmas tras aviso. 

ALEJANDRO TALAVANTE, palmas y vuelta al ruedo tras fuerte petición. 

ADRES ROCA REY, dos orejas tras aviso y oreja con prticion de segunda. 

Video tercer toro;  https://dai.ly/k3pQD7z2X2Mhl4zhV8v



Andres Roca Rey